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Volcán Pacaya

Abril 3rd, 2008 by Blete


Lava
 

Desde que volví de Cuba, sólo había estado en casa (en la Ciudad de Guatemala) el fin de semana siguiente al viaje… y porque estaba con gripe. La verdad es que era raro quedarse un viernes por la tarde en casa después de casi 3 meses. El motivo de quedarse este día en casa: Subir el volcán Pacaya. Nos íbamos con una asociación de montañismo llamada Kash’em, que suele organizar excursiones cada 15 días.

El sábado por la tarde nos acercamos a Tikal Futura, un edificio de oficinas y centro comercial muy importante a las afueras de la Ciudad de Guatemala, de donde salía el autobús que nos llevaría a la base del volcán. Después de hora y media esperando a que llegara todo el mundo, nos subimos al bus y partimos para San Vicente Pacaya. Está a apenas 1 hora de la ciudad… es un volcán que se puede ver humear desde la oficina, y es de los más famosos del país, por estar activo, junto con el volcán de Fuego (por actividad), Agua (inseguridad, asaltos y otros altercados) y Acatenango (dureza, aunque inactivo).

Una vez llegamos al pueblecito, nos organizamos las mochilas, el agua y las tiendas, para comenzar el ascenso. La verdad es que subir no fue duro. Lo peor de todo eran los parones que íbamos haciendo de vez en cuando… una vez que llevas un ritmo de subida, parar es morir (sobre todo por el frío… que por cierto, es la segunda vez que utilizo el abrigo desde que estoy en Guatemala). Íbamos por un sendero que se veía perfectamente sin necesidad de linternas gracias a nuestra amiga la Luna (que andaba llena por aquél entonces).

Una vez arriba, levantando un poco la vista, podíamos distinguir las luces de la Ciudad de Guatemala a la derecha y, a la izquierda, el cono del volcán y dos lenguas de lava que avanzaban pesadamente por la ladera del Pacaya. Un espectáculo a la vista de los ojos. El movimiento de la lava es apenas apreciable, pero era increible ver tal masa incandescente. Además, podíamos ver la luz roja del cráter reflejada en las nubes que había más arriba.

Después de montar las tiendas en la explanada y cenar unos bocadillos. Bajamos todo el grupo por un camino de tierra volcánica hasta el campo de lava, la polvareda que liamos los 50 y tantos asistentes fue buena… En apenas 10 minutos ya andábamos sobre la lava solidificada que crujía bajo nuestros pies. En ocasiones esos trozos de lava oscura, que cortaba como cuchillas (tuve la desagradable oportunidad de que se rompiera una de esas losas de lava y tener que apoyarme para no caer…). Los dos jefes de la expedición nos iban guiando hacia los ríos de lava, comprobando si había paso, si se podía o no avanzar. En algunos sitios, bajo nuestros pies, aparte de lava solidificada, un metro o dos más abajo, corria lava incandescente, por lo que al pisar y romper trozos de lava, podíamos notar en la cara el calor que esos ríos desprendían. De ahí que los guías tratasen de evitar que pasásemos por zonas de menor capa sólida y mayor líquida. Después de casi hora y media andando, llegamos a la parte lateral de uno de los ríos de lava. Allí estuvimos sentados, extasiados con el espectáculo, hicimos unas fotos y nos dispusimos a volver al campamento. La vuelta fue mucho menos complicada, porque salimos directamente a una zona sin lava (que ya bien podíamos haberla utilizado a la ida…).

Jaime y Juan a la brasa ;)

Ojú que caló!

Ana y Juan


Nos despertamos a las 8:00 o así … recogimos las tiendas, el Pacaya seguía humeante, y hacia el oeste, podíamos divisar las cimas de los volcanes Agua, Fuego y Acatenango. La bajada hacia el autobús fue de lo más divertido de la excursión. La hicimos por otro lado, unas cuestas de arena volcánica que bajamos prácticamente esquiando.

Una foto para portada de nuestro nuevo disco, jajaja XD

Nuestra tienda, al fondo el Pacaya tapado por las nubes y parte del campo de lava
 

Una vez nos sacamos la arena de las botas y cargamos las mochilas y tiendas en el autobús, volvimos para Guate. Fue un fin de semana extraño, no salir el viernes sino el sábado tarde, y volver el domingo a la hora de comer… extraño, pero también genial para romper con la rutina semanal de Guatemala… y bueno, quien algo quiere algo le cuesta (arriba, claro, como se sube a los volcanes, :P).

Cimas de volcanes Agua, Fuego y Acatenango desde el campo de lava del Pacaya


Posted in Guatemala, Excursiones |

One Response

  1. Bego Says:

    tanta foto para disco…..¿entre tanto viajecito os da tiempo hasta para dedicaros al mundo de la canción?
    Un beso, Hermano Trota


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