Agosto 28th, 2008 by Blete

El triángulo Ixil es una región cuyos pueblos más importantes son: Nebaj, S. Juan Cotzal y Chajul. Destinos de lo más profundo del país. Este fin de semana decidimos aprovechar el puente del 30 de junio (día del Ejército en Guatemala) para visitar parte de este triángulo, y nos organizamos para meternos los 5 en el carro… Richard (Brasil), Maite, Ana, Juan y yo. Ya empezamos “mal” cuando al pasar por una gasolinera a echar gasolina, nos preguntaron por revisar el carro… y ya de primeras al motor le faltaba aceite y el radiador estaba seco de líquido refrigerante. No se si el anterior dueño, Pablo Guti no se acordaría de revisar esto antes de vendérnoslo, o bien, él también llevó todo el año 2007 el carro sin líquido refrigerante… el caso es que tuvimos que esperar media horita a que limpiaran todo con agua y aire a presión para luego rellenarlo de líquido…

Después de estos pequeños arreglos, salimos hacia Chichicastenango para dormir ahí… puesto que las carreteras, a partir de ahí iban a estar complicadas, aparte de que en los pueblos más al norte, encontrar un sitio donde dormir a esa hora en la que íbamos a llegar a Chichi… iba a ser muy difícil, por no decir imposible. Nada más llegar a Chichi, fuimos a un pequeño hotel donde por Q40 cada uno pasaríamos esa noche, cenamos unos tacos en el puesto de la esquina y a dormir.
A la mañana siguiente salimos para Santa Cruz del Quiché, donde paramos a dar una vuelta por el mercado y a desayunar huevos, frijoles, queso y platano frito (banano), antes de continuar camino de Nebaj. Pasamos por San Pedro Jocopilas, donde paramos a ver un desfile de una especie de cabezudos que iban bailando de casa en casa… bastante raros, por cierto.

Luego pasamos por Sacapulas, cruzamos el puente sobre el río, y subimos otra vez el lateral del valle para volverlo a bajar más tarde hacia Nebaj. Allí encontramos a un amigo de Maite, Simone, que nos llevó a un sitio donde hospedarnos… y nos contaba algunas cosas del pueblo, aparte de decirnos sitios de interés para visitar, comprar queso y miel y para cenas y comidas. Conocimos también a Hugo, que sería nuestro guía en una excursión por el monte al día siguiente, con el que estuvimos hablando de planes para hacer el paseo. Después de dar vueltas por el pueblo, nos fuimos hacia Chajul, uno de los pueblos más profundos del Triángulo Ixil… Sorprendente. Nunca habíamos visto tanta concentración de niños y niñas pequeños en un pueblecito de Guatemala, sorprendidos, tanto como nosotros de ver extranjeros en esa punta del país, mientras jugaban a ‘rayuela’ y ‘tabas’ … Comimos a base de patatas fritas con ketchup, mahonesa y picante… porque no había nada más (Una vez pides, “fíjese que… no nos queda de esto”, bueno… pues entonces pedimos otra cosa, “fíjese que…”, pues nada, unas papas fritas y pa’lante). Volvimos a Nebaj temprano… durante el viaje de ida habíamos pasado por zonas donde, por causa de las lluvias, había varios deslaves de tierra; grandes pedruscos esparcidos tras las curvas o bien, media montaña encima del carril por el que debíamos volver. Gran problema cuando caen cuatro gotas en este país.



Al llegar al hotel, dejamos el carro… y nos fuimos a cenar. Anduvimos por el pueblo hasta las 22:00 que cerraban el acceso al hotel a la espera de que Edgar, un montañero de Kash’em, llegara a Nebaj esa noche para unirse a nosotros a la excursión del domingo por la mañana. Ya estábamos durmiendo cuando mi móvil empezó a sonar, era Maite… que Edgar le había llamado diciéndole que se había equivocado, que andaba en un camino de terracería y se le había estropeado el coche. Me cambié, y nos fuimos a buscar al de seguridad del hotel para preguntarle dónde podía estar el chaval, puesto que con sus indicaciones no íbamos a llegar a ninguna parte. Nos explicaron la ruta Nebaj-Chijul (camino de vuelta hacia Guate) y que había un camino de terracería por ahí a la derecha… dentro de ese camino a la izquierda y de ahí teníamos que llegar a una comunidad que se llamaba Santa María (’nosequé’). Mientras aún íbamos por asfalto… Maite intentaba llamar a Edgar para saber cómo estaba y qué hacía:
“Edgar, cómo vas? has visto a alguien?”
- “Sí, un borracho, que quiere llevarme hasta Chijul andando”
“Pero estás bien?”
- “Sí, aunque no se si este quiere robarme”.
Al rato…
“Edgar, ya estamos en terracería, vamos para allá… va todo bien?”
- “Sí, más o menos”
Un poco parco en palabras… que nos puso bastante nerviosos con esas respuestas, aunque suponemos que porque no se podía hablar demasiado delante de la gente de la alcaldía de las comunidades por las que pasó. En la siguiente a “Santa María…” lo retuvieron porque no querían dejarle pasar hacia el camino por donde veníamos nosotros. Le comentaron que cualquier vecino podía pensar que fuera un ladrón con consecuencias fatales. Le pidieron la documentación y quisieron meterlo en una habitación para que no se fuera solo por ahí. Nosotros ya pensábamos cómo llegar al sitio… si llegar y bajarnos del coche, si llegar, meter a Edgar por la ventana y salir pitando… Después de unos kilómetros por terracería y varios cruces de caminos en los que, con suerte y ayuda de algún vecino que aún andaba despierto, pudimos sortear sin problemas. Al final llegamos, estaba Édgar con sus atuendos montañeros y rodeado de 20 personas que apenas podíamos distinguir en la oscuridad. Decidí simplemente no hacer nada… bajé la ventanilla y el supuesto Alcalde auxiliar de la Comunidad nos preguntaba “Conocen ustedes a esta persona?” a lo que contestaba un poco nervioso que sí, que lo conocíamos, que se llamaba Edgar, compañero nuestro de excursiones… (y pensaba…”¿O qué leches hace un Español en un carro como este por caminos como estos a estas horas de la noche?”… q lógicamente preferí estar callado y dar las gracias a todo quisqui…). Mientras Maite me decía que me bajara para que entrara Edgar y yo le decía que ni de broma me bajaba con el carro en marcha. Maite se bajó, dejó pasar a Edgar y yo seguía hablando con el Alcalde. Esta vez de cómo dar la vuelta para volver a Nebaj y de que España se iba a comer a Alemania al día siguiente en la final de la Euro2008. En lugar de dar la vuelta, decidimos continuar camino por donde Edgar había venido… puesto que quedaba menos hasta el asfalto e iba a ser más seguro por ahí. Dimos las gracias al Alcalde y nos fuimos pitando… pasamos por la primera comunidad donde Edgar había ido para dar las gracias a la alcaldía Auxiliar. Después de esta movida, ya andábamos bastante más tranquilos y aliviados, ya nada nos podría sorprender… y por eso, nos pareció normal que todos los que salieron de dicha alcaldía estuvieran como cubas, nos contaron sus movidas y seguimos camino a Nebaj por el lado contrario. Pudimos ver aparcado el coche de Edgar y el reguero de aceite que fue dejando hasta el “túmulo” donde había golpeado los bajos. Ya más tranquilos íbamos haciendo la coña de cómo Edgar, experimentado montañero, había podido irse por el camino que no era… que seguro que la foto haciendo cumbre en el Aconcagua era Photoshop puro y duro. Llegamos a Sacapulas por el lado izquierdo del puente… y seguimos de frente por donde habíamos entrado nosotros hacia la carretera de Nebaj. Teníamos en mente el Km 297, donde había un agujero en el asfalto bastante gordo… pero resultó que durante un rato, el kilometraje iba al revés y empezamos a emparanoiarnos con que íbamos hacia Guate en lugar de a la inversa… Dimos media vuelta como pudimos en la carretera y encontramos a otro personaje ebrio al que le preguntamos… y nos dijo que íbamos bien, pero en sentido contrario… por lo que nos fiamos de él (ya que siempre dicen la verdad, no?) y volvimos a dar la vuelta a seguir el kilometraje descendente… después de 10 km hacia “atrás”, estaba el desvío a Nebaj, Chajul y Cotzal. El kilometraje ya iba de nuevo en su orden correcto y llegamos a Nebaj hacia las 03:00 am sin más problemas.
El de la izquierda es un Edgar, el de la derecha se supone que es Edgar, nuestro Edgar, el perdido, alias “Tocayo”, que lió la noche… No se le ve la cara, podemos decir que es el, o tal vez Diego Armando Maradona… nunca lo sabremos 
Pero bueno… una buena foto para todos aquellos que piensan que “en la montaña sólo hay una ruta… Hasta la cumbre!”

Al día siguiente se planeaba excursión a las 06:00. Yo me levanté a las 9:00 después de hablar con toda mi familia, pues fue el día de mi santo, y me fui a dar una vuelta por Nebaj, ver las tiendas de quesos y miel, pasear un rato e ir a desayunar un desayuno chapín (huevos fritos (”estrellados” los llaman aquí), frijoles, queso y platanitos fritos con crema) y un café con leche y a buscar un local para ver la final de la Euro 2008. Ni local ni leches… la mejor tele (de 30 pulgadas o menos) era la del patio común del hotel donde nos quedábamos. Así que esperé a los que andaban de excursión. Imagino que todo el mundo estaría como nosotros, sufriendo el pésimo y nervioso juego de España durante los 10 primeros minutos… y cómo se los comieron con patatas a partir de ahí. Al bocas de Lehman le podían haber caido unos cuantos. Después de la primera parte fuimos por unos perritos calientes de un puesto de la calle y nos los comimos viendo la segunda gran parte que jugaron los Españoles. Una vez fin de partido, la emocionante entrega de la copa de la Euro a Iker Casillas y a ponernos en marcha para volver hacia Guatemala…

Una horita y después de unas cuestas y curvas (aquí las llaman “ganchos”, supongo que por la forma…) bastante potentes, cruzamos el puente hasta Sacapulas. Subimos una cuesta, y cuando frené noté que el pedal llegaba hasta el fondo y apenas hacía nada. Llamé a Maite y a Edgar, que andaban por Sacapulas reparando el carro de Edgar para saber en qué taller lo estaban arreglando y bajé como pude, ayudándome del freno de mano, hasta el puente, donde estaba el taller. Mientras esperábamos asistencia, Ana y Ricardo decidieron irse cuanto antes lo más cerca posible de Guate (uno tenía trabajo, y los padres de Ana llegaban al día siguiente)… asi que tomaron una shuttle hasta Santa Cruz del Quiché. Juan y yo nos quedamos tomando algo con Maite y Edgar, hasta que, después de una hora y media nos arreglaron los frenos. Pagamos 30Q por la reparación (menos de 3 euros, así nos fue), de los frenos traseros (de tambor)… puesto que no había medios para tocar frenos de disco. En principio probamos a hacer un par de buenas frenadas y funcionaba con normalidad… el pedal estaba un poco más duro que anteriormente y no dudamos en seguir camino hasta Santa Cruz. A mitad de camino, otra vez se puso blando el freno y sí que frenaba, pero sólo cuando apretabas a fondo. No nos podíamos quedar a mitad de camino en medio de la nada, así que bajo aprobación de Juan, decidí continuar camino jugando con 1a, 2a y 3a marchas… frenar con motor aunque fuera forzando un poco el carro y con los intermitentes de emergencia puestos, cediendo el paso a cualquier otro que quisiese adelantar… No hubo ningún problema. En otra hora y media estábamos en Santa Cruz del Quiché y hablamos con el dueño del hotel contándole el problema con el carro. Nos recomendó un taller, pero estaba cerrado y teníamos que esperar al día siguiente.


Ana y Ricardo, los de las prisas, se fueron a las 6:00 en una camioneta… y Juan y yo seguimos durmiendo hasta las 8:00. Nos fuimos a desayunar y volvimos al hotel a por las llaves y a llevar el carro. El hombre del taller parecía bastante más seguro de lo que tenía que hacer y se lo dejamos ahí. Mientras, nos fuimos a dar una vuelta por el mercado del pueblo… la plaza, la iglesia y ayuntamiento. Después de una hora, volvimos al taller y aún no habían terminado… por lo que nos esperamos un rato más. Pagamos 60Q por la reparación y nos fuimos a dar unas vueltas para probar antes de salir. No notamos nada… otra vez duro y a 3 horas y media de volver a Guate. Salimos para Guate, pasamos por Chichicastenango, Los Encuentros, la zona del Lago y paramos a comer en Tecpán… se ablandó un poco el freno pero seguía haciendo su función normalmente. Después de comer un churrasquito con arroz, salimos otra vez y estaba como inicialmente… llegamos a Guate en una hora y media sin el menor indicio de fallo de frenada. Una vez en Guate, alivio general, contando la experiencia y habiendo disfrutado cada segundo de un fin de semana muy especial (Campeoneeeees oeeeeeee!!) y a la vez un tanto estresante (Edgar… la próxima vez, te quedas de cubatas con los de las alcaldías hasta la mañana siguiente!!! :P)… pero, as usual, mereció la pena. Eso sí, por primera vez, odiar cada segundo la conducción en este país.

Posted in Guatemala, Incidencias, Excursiones, Gente, Viajes, General | No Comments »
Agosto 8th, 2008 by Blete
En Guatemala existen cantidad de cuerpos privados de seguridad. No es extraño ver como mucha gente utiliza seguridad privada en tiendas, hoteles, condominios e incluso en los transportes públicos (como se viene haciendo desde hace bien poco) y en los transportes de mercancías y valores. Siempre fuertemente armados, sobre todo, con escopeta de cañones recortados… aunque ya hemos visto fusiles de asalto, subfusiles, pistolas, revólveres e incluso ametralladoras.
Estos pequeños “ejércitos” suelen ser entrenados por ex-miembros del ejército israelí, que tienen montadas sus propias empresas tipo “Blackwater” pero en chapín, por toda Guatemala, Honduras, Salvador, etc. Estos “soldaditos” suelen ir uniformados como si de diferentes cuerpos del ejército se tratasen, pero no… es mera formalidad, sobre todo, para diferenciar a estas empresas unas de otras y diferenciar un chapín armado de un chapín “segurata” armado. Porque como sabéis, aquí hasta las señoras mayores llevan pistolón en el bolso.
Juanillo tenía por la oficina un recorte de un díptico de publicidad que no tiene desperdicio. Aquí va!

Con dos cojones!!!
La verdad es que si nos “atienden” como en la foto… va a ir su madre a pedirles un favor! jajaja
Posted in Guatemala, Consideraciones, Curiosidades, Gente, Cultura | 3 Comments »
Julio 24th, 2008 by Blete

Un par de fines de semana después de Semana Santa, decidimos visitar un sitio un tanto apartado de la capital: La laguna Lachuá. Realmente no es tan apartado, pero la calidad (más bien, poca calidad) de la carretera hace que se haga bastante más lento. Para esta nueva aventura, nuestros intrépidos exploradores y yo, decidimos alquilar un 4×4 (Mitsubishi Nativa) para ese fin de semana, con el fin de hacer el viaje un poco más rápido sobre terracería (caminos de tierra), y minimizar los posibles daños a nuestro Civic. No queríamos viajar de noche, y los del Rent a Car Guatemala no estaban en la oficina… “Llego en 20 minutos”. Si “ahorita mismo” en este país puede significar entre 20 y 30 minutos de paciente espera… ese cartel… efectivamente, fue salir a las 18:30 de la tarde de allí en lugar de a las 16:30 como teníamos previsto, después de que Jaime firmara papeleo y demás. Al menos, el dueño de la empresa se portó bien con nosotros , y nos permitió, por el mismo precio, devolver el carro el lunes en lugar del domingo. Otra cosa no sé… pero si alguien quiere aprender qué es la paciencia, a no estresarse, a no tener prisa para nada, a tomárselo todo con calma, a mirar, pensar y actuar…… Guatemala es el sitio

Nos dirigíamos hacia Cobán, una de las mayores poblaciones del país después de Ciudad de Guatemala y Quetzaltenango. Allí ya había estado una vez cuando pasamos por Semuc Champey y las cuevas de Lanquín. Después de una horrible hora para salir de la ciudad con ese tráfico y otra para llegar al Sarita’s de “El Rancho”, donde cenamos… Ana tomó los mandos hasta llegar a Cobán. Allí, tuvimos que despertar al casero de la Posada Don Pedro, donde nos quedamos la última vez, dejamos las cosas y nos fuimos a tomar una cerveza en un local donde se bailaba “punta” (baile caribeño).
El sábado por la mañana nos levantamos temprano a desayunar y listos para 1 hora de asfalto y casi 3 de terracería. Cuando llegamos al parque nacional de Laguna Lachuá eran casi las 14:00 y no habíamos comido… tampoco llevábamos comida, pensando que dentro del parque, aparte de lugar de acampada y albergue, habría algún local donde comprar o comer. Así que nos decidimos a entrar a la población más cercana y comprar algo de comer para cocinar dentro del parque, donde sí que había una cocina comunitaria. Fuimos a un par de tiendas, que hicieron su agosto vendiéndonos bolsas de patatas, pasta, latas de sardinas picantes, algo de aderezo para la pasta, galletas saladas y dulces, y un buen surtido de botellas de agua pura (como se llama aquí al agua de consumo humano) para todo el fin de semana. Volvimos, parqueamos el carro y Ana aprovechó el parón para dar de comer dándole el biberón a un ternerito que había por ahí, con mucho arte!! Ya no sabíamos si llamarle Ana o Heidi

Pagamos la entrada y la estancia en el parque y nos adentramos en la selva. Desde la entrada a la zona de acampada y el albergue hay 4,8 km, que se recorren en apenas 1 hora. Era un camino prácticamente llano, que se adentraba en la selva y luego bordeaba parte del lago. Algo fácil, a pesar del calor y la humedad. Una vez allí, los guardas nos recibieron, nos contaron que la laguna es uno de los lugares con mejor calidad de agua del mundo, y nos explicaron las normas del albergue (no bañarse de noche por los cocodrilos, no llevar comida al lago, recolectar cada uno su basura y sacarla del parque al día siguiente…etc), y mientras no teníamos habitación, nos fuimos a dar un bañito. Estuvimos casi 2 horas en el agua… a pesar de que estaba nublado, y luego recogimos todo para irnos al albergue a dejar las mochilas y preparar la cena. Mientras lavábamos algunos enseres de cocina, empezó a llover a lo bestia. Nos resguardamos como podíamos en la cabaña que hacía las veces de cocina, comedor y sala de estar de los guardas, que nos contaban muy amables que hacían turnos de 8 x 7, es decir, 8 días de trabajo continuo en el parque, durmiendo en el albergue, por 7 días en sus casas haciendo otros trabajos. Se hizo la pasta y la mezclamos con tomate, las especias (sal de ajo), y las sardinas picantes. La verdad es que estuvo riquísima, aunque creo que por que no habíamos comido apenas unas patatas fritas en la hora del almuerzo, una hora de caminata, el calor y el posterior baño nos había abierto el apetito.

La verdad es que cuando anocheció no había mucho más que hacer que estar en los pantalanes al lado del lago, a ver si divisábamos algún cocodrilo y de charreta con unos españoles que conocimos ahí y llevaban 3 días de lago y selva (3 meses de vacaciones… olé!). Sobre las 00:00 nos fuimos a dormir al albergue. Yo dormía con Jaime en una litera, cada uno con su mosquitera y unas telas de araña un poco asquerosas entre la mía y el techo. Aún así, pude dormir sin problemas.

A la mañana siguiente nos levantamos temprano, sobre las 8:00 para darnos un último baño, desayunar unas pocas galletas dulces que nos quedaban, consumir los últimos tragos de agua que nos quedaban y luego a recoger las mochilas, despedirnos de guardas y españoles, agarrar las bolsas de basura y dirigirnos hacia la salida del parque. Jaime y yo imprimimos un ritmo más alto que Juan y Ana… así que aprovechamos para visitar una vez más el mirador en la orilla de la laguna a mitad de camino, agazapados entre la maleza, dar un susto a Juan y a Ana y ver un camaleón bastante raro.


Al llegar al carro, subimos las maletas y nos encontramos con un pequeño y verde huésped. Era gracioso ver cómo se movía rápidamente… no nos tenía miedo, salvo cuando lo intentamos espantar para evitar un “accidente”. Después de hacerlo salir del capó del carro, nos subimos todos y conduje de vuelta hacia Cobán, nuestra parada para comer. Tras la tormenta de la tarde-noche anterior, el camino estaba más embarrado y lleno de charcos, lo que haría bastante complicado el manejo del Civic y nos facilitó el Nativa en modo rallie
Pero bueno, una excursión en Guatemala, no es una excursión si no hay imprevistos… y antes de llegar a Cobán había habido un accidente, un carro se había ido por un barranco y había 2 camiones grúa bastante cutrecillos intentando tirar del carro hacia arriba… al parecer, con esos medios, imposible sacar el ”picop” (pick-up, todo terreno con bañera detrás en lugar de asientos, el carro más usado en este país). Hubo un par de “shuttles” que se salieron justo detrás mío a un camino, al parecer alternativo, para llegar a Cobán. Pensé que si una furgonetilla de 9 plazas pasaba por ahí, nosotros también. Pregunté a donde llevaba el camino, y justo llevaba a un pueblo al lado de Cobán… por lo que decidimos ir por ahí mejor que esperar. Llegamos al final del camino, y la carretera a Cobán estaba cortada por obras, por lo que decidimos parar a comer y continuar la marcha cuando abrieran la carretera.

A las 16:00, después de comer, Jaime manejó el carro hasta guatemala, unas 4 horitas más de viaje. El viaje se hizo un poco pesado… pero bueno, lo de siempre, las palizas siempre merecen la pena.
Disfrutad de cada segundo!

Posted in Guatemala, Turismo, Viajes | 2 Comments »
Mayo 14th, 2008 by Blete

A Carlos le gustó su experiencia en Río Dulce, Livingston y demás… y decidió traerse a sus compañeras de batalla de Miami, Noelia y Marta, a conocer otra parte de este gran país. Lo tenían pensado desde antes de pasar yo por Miami, así que me limité a hacerles un pequeño planning intentando ver lo más posible en los apenas 4 días que iban a estar entre nosotros.
Cuando llegaron, me acerqué a recogerles al Aeropuerto de la Aurora… una vez recibidos, los traje a casa y nos fuimos con Juan, Ana, María, Jaime y Martín a cenar al “Casa Chapina”, de comida típica de aquí. Después a dormir, que al día siguiente tomábamos un avión hasta Flores.
A Carlos le volvían a brillar los ojos cuando veía la selva desde el avión… tensión y emoción en las mentes de los 4 de esta nueva expedición a las ruinas mayas de Tikal y Yaxhá, incluso para mí, que volvía a tener la oportunidad de visitar esos dos grandes y mágicos lugares. Una vez en tierra, yo ya había contactado con Antonio, el chófer que nos llevó a Pablete, Martín, Juan y a mí la última vez que fuimos. Lo encontré esperándome con un cartel con mi nombre a la salida del aeropuerto de Flores. Mientras Noe, Carlos y Marta pedían algo de desayuno, yo acordé el precio con Héctor, el chófer que Antonio nos había asignado.

Una vez desayunados, nos subimos a la shuttle y nos dirigimos a Yaxhá. Yo y mi buena suerte… estaba nublado, así que empezábamos a poner en duda poder, al menos, ver atardecer desde las ruinas de Yaxhá. Una vez en el complejo de las ruinas de Yaxhá, dejamos atrás la shuttle para dar una vuelta por todo el parque. Esta vez sí que vimos unos cuantos turistas y, de vez en cuando, nos parábamos a charlar con los aburridos guardias del parque que, en cuanto les das un poco de palique, te cuentan mil historias de los “depredadores” (gente que entra ilegalmente en los parques a talar árboles indiscriminadamente), asaltantes de turistas y demás… cosa interesante en una visita que no todo el mundo puede hacer en un parque si no te detienes un poco a escuchar. Al pobre Carlos, no se le ocurrió otra cosa que poner un pie en un hormiguero mientras hacía una foto. En pocos segundos andaba quitándose hormigas de los calcetines, que andaban ahí cebándose a mordiscos.





Justo cuando abandonábamos las últimas ruinas visitables en Yaxhá, se puso a llover. Decidimos comer bajo un techo de cañas que había en la zona que será pronto “Centro de Visitantes” y después bajar al lago para visitar Topoxté. Acordamos precio con el lanchero y nos acercó al muelle al otro lado del lago. Por mi parte, volvía a los mismos sitios, con gente distinta, pero aún así, todo parecía diferente… es como ver una película por segunda vez, que te das cuenta de detalles que habías pasado por alto anteriormente. Además de charlar un rato con el lanchero, también estuvimos de charla con el de seguridad de parques de Topoxté, que nos presentó a “Pancha” una mona que tenían amaestrada (más bien, que la cuidaban, la alimentaban y lógicamente se dedicaba a acompañar a los turistas y a saludar de vez en cuando). La primera reacción de la mona cuando nos vió fue miedo, fue desconfianza… pero poco a poco fue acercándose más y agradeciendo las galletitas que le íbamos acercando.





Depués de un buen rato allá, comenzaba a anochecer y no había manera de que el cielo se despejara para ver atardecer. Así que nos dirigimos a El Remate, a la misma casa de la última vez a descansar, a cenar algo por ahí y a dormir. Al día siguiente, habíamos quedado con el Héctor para ir a ver amanecer a las ruinas de Tikal. Al llegar al control de seguridad del parque no nos dejaron pasar. Hacía un par de semanas, un grupo de turistas fueron asaltados dentro del parque y sin guía para la visita nocturna, no estaba permitido el acceso. Apareció Luis, un guía que ya conocía de la vez anterior, con el brazo en cabestrillo (a saber de qué pirámide se había caido) y nos dijo que por 100 Qz/ cabeza, nos metía a todos. Era eso o esperar a que abrieran el parque a las 06:30 am. Así que ahí fuimos. Allí nos unimos al grupo de Juán Guzmán, el guía, con otros chavales que venían desde Chile y dos brasileños. El paseo fue distinto a cuando fui por primera vez, y en lugar de ir por los caminos de la selva hasta el Templo IV, fuimos por todo el parque, de noche, incluso pasamos por la plaza de la acrópolis central, la pirámide Gran Jaguar (Templo I) y por “El Mundo Perdido”. Una vez en el Templo IV, escuchando a monos aulladores y demás fauna, lo que imaginábamos, niebla y espesa… así que sólo pudimos ver cómo iba habiendo más luz cada minuto que pasaba, pero ni sol, ni amanecer ni nada… una pena. Aunque sí que se vieron a través de la niebla los demás templos, más tétrico, distinto.



Y de la niebla a la lluvia… Nos protegíamos de la lluvia como podíamos… y así hicimos la visita, como hasta ahora, de una manera siempre distinta. La visita fue más larga y pasamos por sitios por donde no habíamos estado la vez anterior. La piedra mojada da otra sensación a cuando hace Sol… y es de lo que más me sorprendió bajo la fuerte lluvia. Después de despedirnos del guía y del grupo, salimos fuera del parque a desayunar. Estábamos tan hechos polvo, que pasamos por el Centro de Visitantes y luego avisamos a Héctor para ir a Flores antes de volver a Guatemala. Estuvimos en el pueblecito de Flores y dimos un paseo en barco por el lago… yo empezaba a encontrarme mal. Tenía el codo un poco hinchado por la picadura de un tábano (o váya ud a saber…) y cuando llegué a casa tenía un poco menos de 38ºC de fiebre. Tomé antihistamínicos y paracetamol y me fui a dormir. El plan era volver de Flores e ir en coche de Guate a Panajachel para que vieran el Lago Atitlán… pero en esas condiciones mejor quedarse en casa. A la mañana siguiente se fueron a Antigua, ya que yo seguía un poco tocado. Volvieron por la tarde ya casi anocheciendo, encantados con Antigua, las ruinas y demás… y Juán (ICEX) les organizó en poco tiempo la visita al volcán Pacaya el domingo por la tarde justo antes de irse a la mañana siguiente.
Por la mañana me desperté para despedirme y estaban alucinados con la experiencia de subir al campo de lava del Pacaya. Fue un placer teneros aquí, aunque una pena no poder haber ido a lo del Lago Atitlán… lo dejamos para la próxima!!
Gracias por todo!!!!


De toda esta experiencia, me quedo con algo que relata Noe genial en su blog:
“[…] Y para terminar solo un consejo: Hable con él. (Que suena muy almodovariano). Con el guía, con el taxista, con el guarda del museo…cualquier persona que nos crucemos por ahi puede aportarnos muchas cosas. Yo, entre guías y taxistas, estos días, he hecho un intensivo sobre historia Guatemalteca.”

Posted in Miami, Guatemala, Excursiones, Gente, Viajes | 1 Comment »
Abril 8th, 2008 by Blete

El viernes, como cuando estuvimos en Puerto Cortés, salimos hacia Puerto Barrios para dormir en el Hostal Europa. Después del pequeño palizón de viaje hacia el Caribe guatemalteco, nos sentamos a cenar un rato hasta que llegaron los coches de Chisco y Raúl con todos los demás.
El sábado salimos temprano, sobre las 07:30 para cruzar la frontera con Honduras, ir al centro de buceo al que fuimos la vez pasada, cerca de Puerto Cortés, H2Onduras Divers y preparar los equipos para nuestro viaje a los Cayos Zapotillos en Belice. Esta vez era todo mucho más a lo grande, puesto que en lugar de bucear en la misma costa que aquellas primeras inversiones de Open Water Diver PADI, nos íbamos sábado y domingo a dormir ahí, directamente, en el Cayo Hunting. Así que llevábamos equipos de buceo, tiendas de campaña, sacos de dormir, comida y cena del sábado más la comida y el desayuno del domingo para los 15 que íbamos, botellas para las 4-5 inmersiones que íbamos a hacer… ¿y cómo se lleva tanto y a tanta gente a un cayo perdido en el Caribe beliceño? En el D-Express, cuyo propietario era Roberto, el instructor que nos acompañó en nuestras inmersiones de aquella vez, aunque tenía tripulación, matrícula y bandera de Belice.

Después de embarcar, el capitán encendió los tres motores y salimos disparados hacia los Cayos. En más o menos una hora de viaje, ya estábamos navegando entre cayos, unos más grandes que otros mientras divisábamos un crucero que estaba fondeado a unas pocas millas de distancia. No fue ninguna sorpresa encontrarnos la isla repleta de “guiris” tomando el sol en unas tumbonas propiedad del crucero, pero ya nos contaron que se iban por la tarde. Chisco se encargó de ir a llevar la documentación y el pago de entrada al país de todos los integrantes de la expedición. Luego, dejamos todos los equipajes en el pantalán, a la sombra, mientras nos cuidábamos de no dejar ningún material para el buceo. El barco salió en dirección a otro cayo. Durante el trayecto, mientras nos íbamos poniendo los Wet Suits (neopreno largo), escarpines y plomos, Julio, un instructor de BICD (Utila-Honduras), Bay Islands College of Diving, nos empezó a explicar procedimientos y notas previas a la inmersión, la primera inmersión, para la obtención del Advanced Open Water Diver PADI: Inmersión Profunda.

Se trataba de bajar a 100 ft (33,3 metros), comprobar las consolas para ver cuales de ellas eran las más exactas, mantener esa profundidad en el fondo y hacer un cálculo en una pizarra que llevaba el instructor para comprobar si teníamos algún síntoma de la famosa narcosis de nitrógeno. Realmente no notamos nada, la lentitud en hacer una simple suma de 3 columnas suele deberse a las prisas que tienes por terminarlas, pensando que estás narcotizado, los nervios por creer que puedes fallar en hacer 7+3+2 y fastidiarla… Pero la hicimos todos bien, sin errores. Luego, Julio, que llevaba un par de huevos (de gallina :P), los rompió y nos hizo ver que la yema se mantenía flotando por la presión del agua. Uno de ellos acabó roto, pero el otro lo mantuvo en su mano hasta que subimos a superficie tras la parada a 15 ft (5 m). Pues resultó ser una coña que suelen hacer en la inmersión profunda de AOWD, porque realmente la yema de un huevo se mantiene tal como está a 1 metro de profunidad que a 33.


Después de la inmersión profunda, los del título de Rescue Diver PADI hicimos un par de ejercicios de lanzamiento de objeto flotador para asistencia a una emergencia, además de una simulación de buceador perdido… que por supuesto la cagamos, puesto que nos tiramos al agua Martín, Raúl y yo a buscar al perdido, cuando uno de nosotros debía permanecer en cubierta buscando burbujas para localizarlo. Además, nos reunimos con Julio otra vez, para comentar la inmersión profunda y preparar la siguiente: Orientación bajo el agua.


En esta última, sólo bajamos Tony, Julio y yo. Los demás quedaron con Chisco para dar un garbeo con los Open Water PADI. Mientras Julio se aburría haciéndonos fotos, Tony y yo, por turnos, íbamos haciendo el buceo y sus ejercicios: bucear en una dirección, hallar con la brújula la dirección recíproca y volver al punto exacto de partida… luego, bucear haciendo un cuadrado (casi) perfecto para volver también al punto de partida. Uno se encargaba de la dirección, con la brújula, el otro, agarraba del tanque al otro para mantener una profundidad uniforme. A la vez, el que llevaba la dirección, tenía que ir contando la frecuencia de patadas para hacer un recorrido “medible”. A la hora de hacer los “cuadrados”, el punto de partida era una pared, que habíamos descendido en la inmersión anterior hasta llegar a los 100 pies. Esta vez, a unos 40 pies, había que controlar la profundidad, puesto que tras hacer el segundo lateral del cuadrado (unas 60 patadas de aleta contaba yo…), ya no teníamos referencia visual con la pared, ni con el instructor, ni con el fondo… allá a donde miráramos, arriba, abajo, norte, sur, este, oeste; era todo azul intenso (el arriba no tanto). Una vez haciendo el cuarto lado del cuadrado, de vuelta hacia el punto de partida… más o menos ya podíamos corregir visualmente los pocos grados de error por el desvío producido por la corriente.


Después de la inmersión de orientación, volvimos al barco y estuvimos comentándola. Una vez recogidos todos los equipos, nos dirigimos a Cayo Hunting a comer. Allí, el cocinero había preparado un plato de arroz con frijoles (rice&beans), pollo, ensalada y una cervecita. Por la tarde, montamos las tiendas de campaña, y dejamos todo preparado para la noche. Hicieron un fuego y, cuando anocheció, Chisco nos llamó para comentarnos la siguiente inmersión mientras nos preparábamos. Tocaba, Inmersión Nocturna.







Es una inmersión como cualquier otra, sólo que de noche. Y las consideraciones a la hora de hacer una inmersión así… llevar linterna, y linterna de emergencia, no alumbrar a la cara a buceadores/peces (estos últimos se ciegan y se dan de tortas con las rocas y demás…), técnicas de “vuelta a casa”, técnicas para llamar la atención, señales nocturnas con linternas… y, poco más… a disfrutar!!
Hicimos entrada desde la playa. Estábamos por parejas, primeros y guías, Chisco y Raquel, luego Martín y yo, detrás nuestra Tony y Maite…y por último y cerrando filas, Raúl. Al principio había bastante corriente y era difícil moverse. Conforme íbamos avanzando y sumergiéndonos, íbamos viendo a los peces dormir (sí sí … en suspensión, como “empanaos”, moviéndose con la corriente, sin siquiera huir de nosotros), una morena pequeña oscura y de pronto, un pez globo al que Chisco hizo una foto y éste se revolvió y se tiró hacia la cámara y las gafas de Chisco. La verdad, es que era de coña verlo dar vueltas sobre sí mismo mientras el pececillo intentaba morderle o dar golpes a su cámara…jajaja, luego vino a por mí, supongo que por un reflejo de la luz de las linternas en mis gafas… pero vamos, en seguida dejó de molestar y continuamos nuestro camino. Vimos una langosta y, un poco más tarde, me quedo mirando una cosa verde que se mueve: era una morena, grandísima, y verde… la primera que veo así de grande (y verde :P) jajaja… empiezo a iluminar el suelo, de un lado a otro, sobre el que bucean Chisco y Raquel para llamar su atención… Después de un tiempo se dan cuenta y vienen a ver al “bicho”. Cuando nos quedaba un poco más de la mitad del tanque de aire, comenzamos el regreso. En ese momento empezamos a ver rayas de dos tipos diferentes, algo impresionante, y más cuando vimos una joven del tamaño de un huevo frito. Alucinamos con todo lo que vimos en esa inmersión… aunque nadar costase bastante más. Esta vez no hicimos parada de seguridad, sobre todo, porque el “ascenso” fue salir a la playa, por lo que se hacía muy gradualmente y desde muy poca profundidad. Después de esta gran experiencia, estuvimos tomando un cubata alrededor del fuego y enseguida a dormir.

A la mañana siguiente desayunamos y recogimos mochilas, tiendas, sacos y equipo de buceo, para llevarlo al pantalán de atraque. Julio nos explicó cómo utilizar “la rueda” del PIR (Planificador de Inmersiones Recreativas), para hacer la inmersión a multinivel, es decir, hacer menor tiempo de fondo a una gran profundidad, y ese tiempo, se convierte en más tiempo de inmersión a menor profundidad. Llegó el D-Express y, salvo los que iban a hacer snorkeling, que se quedaron en la playa, los Open/Advanced/Rescue salimos hacia un nuevo punto de buceo. Una vez planificada la inmersión multinivel, preparamos los equipos, nos equipamos e hicimos la comprobación del equipo del compañero. Nos lanzamos al agua y comenzamos a descender… Maite tuvo problemas con la ecualización de un oído, así que mientras esperamos todos en el fondo. Julio bajó con ella, y comentó como pudo (escribiendo en la arena con el dedo), que estábamos sin tiempo para hacer multinivel, así que, nos hizo quitarnos las aletas y estuvimos haciendo el pardillo en plan “Matrix” una media hora. Luego un poco de buceo, parada de seguridad y otra vez al barco.





Estuvimos 1 hora en superficie en la que los Rescue estuvimos practicando la asistencia a un buceador en pánico en superficie, por la que se supone que se nos trata de echar encima para agarrarnos, cosa que puede ser fatal y, por tanto, debemos ser capaces de sumergirnos bajo sus pies rápidamente desinflando BCD’s bucear por debajo de el y no por el lateral para que no nos vea y, finalmente aparecer por detrás, agarrándonos a su botella, para poder ponerlo en posición horizontal y tratar de calmarlo. Además de prácticas de búsqueda con brújula y con cabo… con las que acabamos agotados. Después hicimos la última inmersión del fin de semana y del PADI Advanced Open Water Diver: “Peek Performance Buoyancy”, para aprender a mejorar la flotabilidad. Julio bajó al fondo unos aros enganchados a plomos que teníamos que poder pasar tocándolos lo menos posible, intentando evitar quedar enganchados y llevárnoslos por delante. Cosa complicada, puesto que cuando vas a cruzar por el aro, tiendes a contener la respiración, te elevas, y te lo llevas contigo. Despúes ejercicios de pivotación sobre aletas, que se trataba de tumbarse en el lecho arenoso y coger aire para elevarnos, dejando siempre las aletas pegadas al fondo. Por último, quedarnos en suspensión controlada con la respiración. Es decir, no tocar el fondo, y quedarnos a una profundidad estable sin subir ni bajar de esa profundidad… era difícil, pero relajándose, controlando la respiración no había problema.

Después de estas últimas inmersiones… volvimos a recoger los equipos dejándolos dentro de los BCD’s / jackets, para facilitar luego el manejo y transporte. Volvimos al Cayo Hunting, donde comimos y ya recogimos bártulos y gente para volver a la playa del Centro de Buceo H2Onduras Divers, donde lavamos los equipos, llenamos los maleteros y salimos pitando porque a las 18:30 cerraban la frontera Honduras - Guatemala. Como siempre, todo sucede media hora antes de la hora que te habían dicho, comentado, o tenías prevista. Así que, cuando llegamos, la frontera (paso fronterizo) Honduras Guatemala más oriental estaba cerrada… por lo que teníamos 2 opciones: esperar a las 21:00 a que volviera el administrador del paso de Honduras e intentar convencerle de que nos abriera la frontera y llegar bien tarde a Guatemala… o bien, recorrer de vuelta todo el camino, irnos a San Pedro Sula, ir por carretera de montaña hasta la frontera de El Florido que sí que estaba abierta (no es lo mismo frontera que paso fronterizo… o algo así nos dijeron), que eran unas 4 horas y media de viaje, más lo que tardáramos en llegar de El Florido a Ciudad Guatemala, el palizón del siglo. Si esperábamos a las 21:00 y no nos abrían, la paliza de ir por el otro lado significaba llegar a las 05:00 o 06:00 de la mañana, listos para ducha y a las 7, los ICEX teníamos un desayuno de empresas españolas y guatemaltecas… Nadie se decidía, pero, según lo que Chisco me contó de la carretera de San Pedro Sula y El Florido… mejor no jugársela con las curvas y posibles pinchazos de ruedas por el mal estado del firme. Así que, como uno de los conductores de nuestro carro, me negué en rotundo a ir por ahí y prefería jugármela a convencer al administrador. Como yo, Chisco, Raúl y Maite, que iban conduciendo los otros coches también preferían volver unos kilómetros atrás, cenar con tranquilidad y esperar a las 21:00 para volver al paso fronterizo.
Después de una frugal y barata cena… volvimos todos a los coches y de ahí al paso fronterizo. Habían decidido que fueran dos personas a hablar con el administrador, y fuimos Pam y yo. Me sorprendió que el administrador fuera un … eso, un crío de unos 16 años (no aparentaba mucho más)… y le comentamos que trabajábamos para la Embajada de España, que éramos 4 carros con diferente personal de diferentes instituciones internacionales que teníamos que pasar para llegar a Guate cuanto antes, le explicamos los motivos, y fácilmente accedió a abrirnos. Con diplomacia se soluciona todo
Nada más sobrepasar las dos partes (Hondureña y Guatemalteca) del paso fronterizo, nos paró la policía de Guatemala, extrañana de que 4 carros pasaran la frontera a esas horas. Explicamos los motivos, volvimos a enseñar el carnet azul y lo de siempre, te preguntan si del Barça o del Madrid y te dejan ir. De ahí a Guate ya sólo fueron 4 horitas y media, quizá 5… así que a las 02:00 ya estábamos todos durmiendo en casa después de un fin de semana increíble.
Disfrutad de cada segundo!! Cierren o no las fronteras!!
Posted in PADI, Buceo, Incidencias, Guatemala, Turismo, Excursiones | 1 Comment »
Abril 3rd, 2008 by Blete

Desde que volví de Cuba, sólo había estado en casa (en la Ciudad de Guatemala) el fin de semana siguiente al viaje… y porque estaba con gripe. La verdad es que era raro quedarse un viernes por la tarde en casa después de casi 3 meses. El motivo de quedarse este día en casa: Subir el volcán Pacaya. Nos íbamos con una asociación de montañismo llamada Kash’em, que suele organizar excursiones cada 15 días.
El sábado por la tarde nos acercamos a Tikal Futura, un edificio de oficinas y centro comercial muy importante a las afueras de la Ciudad de Guatemala, de donde salía el autobús que nos llevaría a la base del volcán. Después de hora y media esperando a que llegara todo el mundo, nos subimos al bus y partimos para San Vicente Pacaya. Está a apenas 1 hora de la ciudad… es un volcán que se puede ver humear desde la oficina, y es de los más famosos del país, por estar activo, junto con el volcán de Fuego (por actividad), Agua (inseguridad, asaltos y otros altercados) y Acatenango (dureza, aunque inactivo).
Una vez llegamos al pueblecito, nos organizamos las mochilas, el agua y las tiendas, para comenzar el ascenso. La verdad es que subir no fue duro. Lo peor de todo eran los parones que íbamos haciendo de vez en cuando… una vez que llevas un ritmo de subida, parar es morir (sobre todo por el frío… que por cierto, es la segunda vez que utilizo el abrigo desde que estoy en Guatemala). Íbamos por un sendero que se veía perfectamente sin necesidad de linternas gracias a nuestra amiga la Luna (que andaba llena por aquél entonces).
Una vez arriba, levantando un poco la vista, podíamos distinguir las luces de la Ciudad de Guatemala a la derecha y, a la izquierda, el cono del volcán y dos lenguas de lava que avanzaban pesadamente por la ladera del Pacaya. Un espectáculo a la vista de los ojos. El movimiento de la lava es apenas apreciable, pero era increible ver tal masa incandescente. Además, podíamos ver la luz roja del cráter reflejada en las nubes que había más arriba.
Después de montar las tiendas en la explanada y cenar unos bocadillos. Bajamos todo el grupo por un camino de tierra volcánica hasta el campo de lava, la polvareda que liamos los 50 y tantos asistentes fue buena… En apenas 10 minutos ya andábamos sobre la lava solidificada que crujía bajo nuestros pies. En ocasiones esos trozos de lava oscura, que cortaba como cuchillas (tuve la desagradable oportunidad de que se rompiera una de esas losas de lava y tener que apoyarme para no caer…). Los dos jefes de la expedición nos iban guiando hacia los ríos de lava, comprobando si había paso, si se podía o no avanzar. En algunos sitios, bajo nuestros pies, aparte de lava solidificada, un metro o dos más abajo, corria lava incandescente, por lo que al pisar y romper trozos de lava, podíamos notar en la cara el calor que esos ríos desprendían. De ahí que los guías tratasen de evitar que pasásemos por zonas de menor capa sólida y mayor líquida. Después de casi hora y media andando, llegamos a la parte lateral de uno de los ríos de lava. Allí estuvimos sentados, extasiados con el espectáculo, hicimos unas fotos y nos dispusimos a volver al campamento. La vuelta fue mucho menos complicada, porque salimos directamente a una zona sin lava (que ya bien podíamos haberla utilizado a la ida…).



Nos despertamos a las 8:00 o así … recogimos las tiendas, el Pacaya seguía humeante, y hacia el oeste, podíamos divisar las cimas de los volcanes Agua, Fuego y Acatenango. La bajada hacia el autobús fue de lo más divertido de la excursión. La hicimos por otro lado, unas cuestas de arena volcánica que bajamos prácticamente esquiando.


Una vez nos sacamos la arena de las botas y cargamos las mochilas y tiendas en el autobús, volvimos para Guate. Fue un fin de semana extraño, no salir el viernes sino el sábado tarde, y volver el domingo a la hora de comer… extraño, pero también genial para romper con la rutina semanal de Guatemala… y bueno, quien algo quiere algo le cuesta (arriba, claro, como se sube a los volcanes, :P).

Posted in Guatemala, Excursiones | 1 Comment »
Marzo 10th, 2008 by Blete
Pues eso, con las novedades de Enero y demás emociones de viajes y movidas varias por Guate, USA, Belice, Salvador y Honduras… se me había olvidado contar que aquí en Guate me pusieron la primera multa (de aparcamiento) de mi vida. 250 Qz (25 euros) por no poner ticket de aparcamiento (145 Qz por pronto pago).

Por otro lado, ya nos han certificado como Open Water Divers y como Emergency Responders… ya tenemos los carnets!! Después de 2 meses… Aunque ya soy Advanced Open Water… así que llegará, en mayo??? A este paso…


Y todo hay que decirlo… aunque ya lo comenté en el post de San Salvador… por fin nos han acreditado en Relaciones Exteriores de Guatemala como personal de la embajada. Las “palabras mágcas” de “trabajar para la embajada de España en Guatemala” ya son algo más, cómo decirlo, serio…

Además, acaba de llegarme un christmas navideño… enviado unas dos semanas antes de Navidad… desde MANILA!!! Gracias Pura!!! (alias Purita). Nada más que 2 meses y medio de retraso … no está mal. Es la primera marca personal de que me llegue un envío. Voy a tener que ponerme a dar caña al boli y empezar a enviar mis postales antes de que se acabe la beca, jejejeje 
Posted in PADI, Buceo, Incidencias, Guatemala, Novedades, Chorradas | No Comments »
Marzo 6th, 2008 by Blete
La semana siguiente a Iztapa, nos fuimos de visita a San Salvador. La verdad es que costó mucho decidir por fín El Salvador como destino de ese fin de semana del 1 de febrero… pero confirmé a Jesús, informático de la OFECOMES de San Salvador, y estuvo encantado de acogernos, además, compró una cama hinchable para que 2 de nosotros pudiéramos dormir. Un crack el tío!
El viaje fue un peñazo… Manejé yo, y sin problemas… hicimos un descanso pasado Jutiapa (Guatemala) y llegamos a la frontera por la noche. Allí nos pusieron pegas porque el carro que tenemos aún no tiene los papeles que confirman que es nuestro, así que podrían tomarlo como robado. La decisión era unánime, teníamos que volvernos a Guate esa noche. Nos pidieron la documentación, les entregamos pasaportes y además la acreditación como funcionario en misión diplomática (que por fín, la semana antes nos había entregado el Ministerio de Relaciones Exteriores de Guatemala). Lo vieron, y comentaron que no debería tener ningún problema enseñando tal acreditación, y además, se tomaron la molestia de darme un teléfono de la Policía Nacional Civil de la frontera de Honduras en caso de que nos parase la policía durante nuestro fin de semana en El Salvador. Antes lo dicen… antes nos paran. Nada más abandonar el puesto fronterizo, a los 500 metros, nos para una patrulla armada y de paisano. Nos piden los pasaportes y los papeles del carro. Aparte, le doy la acreditación diplomática y empieza a mirarnos las caras a todos comparando con los pasaportes que le habíamos dado… Ya empezaba a temer que tenía que ir llamando ya a la frontera para que les dijeran toda la movida e, inesperadamente, empezó a preguntarnos si éramos del Madrid o del Barça… y estuvo un rato de cachondeo y nos dejó ir sin siquiera mirar los papeles del vehículo. Tan felices íbamos que exactamente al siguiente kilómetro, nos vuelven a dar el alto, esta vez, policías uniformados. Empezamos con lo mismo, y acabamos hablando de visados y de cómo conseguir uno para España… Lo peor, la cantidad de explicaciones que tienes que dar respecto a los papeles del carro, de que llamen a la frontera y, sinceramente, quería evitar eso a toda costa… uffff, nos vuelven a dejar pasar sin problemas.
Después de las 2 paradas de la policía y de la que liamos en la frontera… ya estábamos en San Salvador, camino a El Salvador, por unas carreteras geniales (comparadas con las Guatemaltecas), a buscar la casa de Jesús con las indicaciones que nos había dado. Fue como esperar encontrar carteles “A Casa de Jesús” … pero fue que no, que ni de broma. Estuvimos dando una vuelta hasta que encontramos el famoso hotel Sheraton en la “Zona Rosa” de la ciudad (algo así como la Z10 de Guatemala). Jesús pudo localizarme en mi móvil español y me dijo que vivía a apenas 2 cuadras de allá. Así que, efectivamente, a dos cuadras del Sheraton, nos esperaba en la puerta de su edificio.

Después de la bienvenida y de dejar bártulos en su casa… nos fuimos a un centro comercial cercano a cenar con unos amigos suyos. Después de cenar unos sandwiches, nos largamos a un local de copas, a tomar un par y luego a casa, puesto que después de 5 horas de manejo por estas carreteras… era para dormir del tirón unas cuantas horas.

El sábado por la mañana nos fuimos a Suchitoto, un pueblecito colonial, como Antigua Guatemala, aunque más pequeño. Estuvimos paseando por sus calles y caminos de terracería hasta que nos cansamos de tanta vuelta y decidimos bajar al lago Suchitlán, donde comimos y luego alquilamos un transporte por el lago para que nos diera una vuelta por ahí. Estuvimos por la zona donde se ocultaba la guerrilla, en una cueva en la que vivía una especie de ermitaño… y luego volvimos al pequeño embarcadero para volver a los coches y de ahí a la capital.


Esa noche estuvimos con las amigas de María y Ana, que andaban de prácticas de su Máster en Cooperación Internacional. De su casa, fuimos al supermercado y luego a casa de Jesús, de fiesta y partiditas al PRO de “la play” jeje… donde Jaime demostró sus habilidades con los mandos.


A la mañana siguiente nos fuimos temprano al Volcán San Salvador (inactivo), a ver el cráter y poco más… La verdad es que en los coches se llegaba prácticamente hasta la cima… allí estuvimos de paseo por el borde del cráter, unas fotos… y vuelta a los coches para irnos a la playa. Tardamos apenas hora y media en llegar, tráfico incluido. Allí estuvimos en un hotelito con restaurante, donde ordenamos la comida y nos fuimos a dar un baño. Jaime, Jesús y yo nos metimos en el agua, y poco a poco nos íbamos alejando por la corriente… Empezamos a nadar hacia la orilla y no avanzábamos mucho, la verdad es que fue un poco agobiante, pero logramos salir sin problemas. Al día siguiente, Chisco, nuestro instructor de buceo, ya se encargaría de darnos unas recomendaciones para esos casos. Después del susto, comimos y enseguida nos dispusimos a conducir de vuelta a Guatemala por la carretera de la costa… nos perdimos en Escuintla, tratando de encontrar la “autopista” de peaje de vuelta a la capital, pero tampoco llegamos demasiado tarde. Estaba despejado y, ya llegando a casa, pudimos ver los ríos de lava incandescente por la ladera del volcán Pacaya.

Muchas gracias a Jesús y Pablo, becarios de El Salvador, por acogernos a todos en su casa y montarnos un plan tan increible… a pesar del susto en la playa, ha merecido la pena. Desde luego!! Un abrazo y disfrutad!
Posted in San Salvador, Guatemala, Turismo, Gente, Viajes | 4 Comments »
Febrero 27th, 2008 by Blete
El fin de semana siguiente nos fuimos a Xelajú (Quetzaltenango). Gracias a las indicaciones de un compañero de Ana de AECI, que le comentaba que ir por “tierra fría” era más rápido, sólo tardamos 4 horas y media en lugar de las 3 que prometía el chaval este. Con “ir por tierra fría” me refiero a tomar dirección noroeste desde Guatemala, donde empieza el ascenso a Sololá (muy cerquita de Panajachel y el Lago Atitlán) y seguir, dirección Sierra de los Cuchumatanes, aunque sin llegar a ella, hasta llegar a Quetzaltenango. Es la zona más fría del país, por estar a la mayor altura… y de ahí lo de “tierra fría”. Una vez allí, tuvimos que preguntar unas cuantas veces por dónde estaba “Casa Argentina”, el hostel donde nos quedábamos a pasar el fin de semana.

Hago un paréntesis por la coña que es preguntar aquí en Guate una dirección. La verdad es que llevamos bastante cachondeo con el tema. Es gracioso preguntar por una dirección y que te digan “Siga recto y luego gire a … a la… a la derecha y después de tres cuadras gire a la izquierda, allí ya sigue recto” (y mientras dice ese último “recto” está haciendo un gesto con la mano como de girar a la derecha)… que te quedas a cuadros, vamos.
Después de dejar las mochilas en la habitación, nos fuimos a cenar al “Royal Paris” un sitio muy típico de allá donde había música en directo. Hacía frío, es la primera vez que he usado el chaquetón desde el invierno del año pasado en Cartagena. Allí vimos a dos cooperantes que vinieron de Madrid días atrás… y luego directamente a dormir. Las casi 5 horas conduciendo me mataron. A la mañana siguiente, nos fuimos a las Fuentes Georginas, unas fuentes de agua termal que emaman de la montaña. Al ser zona volcánica, el agua está muy caliente. Estuvimos dando una vuelta por la montaña, siguiendo un sendero que llevaba casi a la cima. Después del paseo, bajamos a donde estaban las fuentes y nos dimos un bañito. La verdad es que es un sitio bastante frío, íbamos con forro polar pero el agua estaba tan caliente que te mareabas al salir. Después de media hora de baño, nos quedamos allá a comer y bajamos de nuevo a “Xela”, para ir a otras termas, esta vez más hechas “a mano”, un paseo por el monte más cercano a la ciudad, hasta que llegamos. Tampoco tenía mucho… pero el paseo fue lo mejor. Bajamos del monte a Xela y ya allí duchita y a cenar. Conocimos a un guarda forestal canadiense que se vino con nosotros por ahí a tomar algo.

A la mañana siguiente, nos fuimos de vuelta a casa, esta vez, por “tierra-caliente” hacia Escuintla, al sur … toda la zona de la costa del pacífico, desde donde bajamos de 2333 metros a apenas 200 en unos kilómetros. Primero pasamos por Zunil, un pequeño pueblecito, donde estuvimos en el Maximón que tenían por allá.

Paramos a comer y luego estuvimos en Santa Lucía Cotzumalguapa, donde se supone que habían unas ruinas mayas (según no se qué guía Lonely…), y eran 2 piedras en medio del campo. Una especie de mascarón que sobresalía de la tierra… y un relieve. Lo que sí que hubo era un atardecer impresionante.


De allá volvimos a casa, se nos hizo de noche por el camino, pillamos todo el atasco de la carretera del pacífico, el peaje y la entrada a la ciudad, como siempre media hora más de espera en el carro por culpa del atasco… un rollete, pero mereció la pena disfrutar cada segundo de un viaje como este.

El 26 de enero, aprovechando que Jaime (México DF) estaba de visita por trabajo… nos fuimos todos a Iztapa. Fuimos 14, y estuvimos de bañito, playa, piscina… hoguera… Juan y Jaime, aprovecharon la ocasión para unirse al club de buceo y empezar con los ejercicios de Open Water Diver de PADI en aguas confinadas. Nuestros nuevos becarios comienzan ya a ver qué es Guate, ya han estado en Mixco Viejo, Xela e Iztapa… lo que les queda por vivir!!


Posted in PADI, Guatemala, Turismo, Excursiones, Gente | 2 Comments »
Febrero 27th, 2008 by Blete
Comienza el duro proceso de poner al día este blog. La verdad es que, desde que volví de Cuba ha pasado de todo.
El día que llegué de Cuba me encontré con un temporal de frío brutal. Estaba toda Centroamérica congelada (o casi). Después de estar el día anterior a 32ºC, llegar a Guate con 8ºC y una sensación térmica de 5ºC o menos por el viento que hacía. En zonas del interior y más al norte, había helado la noche anterior. Estaba yo sólo en casa, no habían llegado los nuevos y aún no estaba reparado el doble techo. Pasé un par de días durmiendo literalmente con ropa, unos vaqueros, camiseta y forro polar. Si en la calle ya hacía fresco, mi casa era un congelador tamaño grande.
Ese fin de semana, tuvimos 2 temblores de tierra (de mayor graduación Richter que cualquier “terremoto” sucedido en España en los últimos 20 años, 5.6 y 5.1). La casa crujió de lo lindo, y cuando a uno le da por reaccionar para salir pitando, el temblor acaba. Además de temblores, Mannaik volvió después de 1 mes en Francia y andabamos recogiendo toda la casa para la llegada de la gente nueva. Pablo Guti había dejado sus armarios llenos de cosas y movidas que había ido acumulando en 1 año de vida… y la cocina, ni os cuento… mierda pa’ parar un carro.

Por un lado, llegaban Ana y María, de Santander, amigas de Pablo Guti, que vienen para quedarse un año trabajando para la Agencia Española de Cooperación Internacional y, por otro, Jaime, madrileño que viene de la Cámara de Madrid en el puesto de Pablo Guti (SODERCAN, que este año ya no vienen). Bienvenidos y a disfrutar de cada segundo en este país!!!

Ese fin de semana, decidimos ir a un sitio “light”, como cuando llegamos nosotros (Copán y Esquipulas), pero menos. Así que acabamos por ir a Mixco Viejo y sus ruinas, donde estuve yo con Pablo Guti hace un tiempecillo. La verdad es que no recordaba que el camino fuera tan coñazo, puesto que esta vez conducía yo y no Pablo como entonces. Además, siempre que ocurren cosas típicas de aquí, como he comentado alguna vez, se suele decir “Welcome to Guatemala…”, sobre todo, con las burradas que se hacen aquí cuando se conduce/maneja. Primera excursión, y María estuvo muy acertada en grabar mientras volvíamos de las ruinas… http://www.youtube.com/watch?v=yIlkko0clMs
[coolplayer width=”480″ height=”380″ autoplay=”0″ loop=”0″ charset=”utf-8″ download=”1″ mediatype=”"]
Adelantamientos en Guatemala … No comments!
[/coolplayer]
Y desde ahora… comenzamos con una nueva actividad los lunes sobre las 20:00 en Torre Santa Clara II (ya sea en nuestro 302, en 1304 … y vamos a ver si pringamos a Quique y movemos todo esto en su 301): Preparación de Cócteles del libro de cócteles cubanos que me regalaron por navidad. De momento, en los lunes que llevamos… Mojito, Hemingway, Niña Bonita y Piña colada …
Posted in Incidencias, Bienvenidas, Guatemala, Turismo, Novedades, Excursiones, Gente | No Comments »
« Previous Entries